En estas dos últimas décadas, la escena metalera israelí ha tenido un desarrollo enorme tanto en cantidad como en calidad de bandas, algo que también se puede decir de otros países en la zona del Cercano Oriente, donde parece que la idea de tener cada vez más artistas viniendo de una de las zonas más conflictivas del mundo ya dejó de ser una rareza hace rato. Sin embargo, lo más llamativo de esta escena es que haya gran cantidad de grupos que no suelen limitarse a simplemente copiar el sonido de los grupos europeos y estadounidenses, sino que en muchos casos buscan incorporar elementos de la música folclórica local: llámelo uno como quiera, si "metal oriental" o "metal mesopotámico", pero la realidad es que este es un sonido que se viene desarrollando en la zona desde hace tiempo, con bandas israelíes como Orphaned Land y los exiliados Melechesh a la cabeza, cada una de ellas dando su idea de este sonido planteándolo desde estilos diferentes.

En el día de hoy vamos a agregar a otra banda a esta lista de grupos: los también israelíes Arallu. Provenientes del asentamiento de Ma'ale Adumim (uno de los sitios más conflictivos y controversiales de Israel, justamente), esta banda liderada por el bajista Moti "Butchered" Daniel viene llevando adelante su mezcla de estilos desde hace casi 25 años, teniendo ya siete LPs en su catálogo junto a varios EPs y demos. En septiembre de 2019 el por entonces quinteto editó su séptimo álbum de estudio, titulado En Olam, a través del sello ruso Satanath Records y el ecuatoriano Exhumed Records.


En los comienzos de la banda, el sonido de Arallu iba por el camino de la fusión del black con el death metal a partes iguales de estilo más tradicional y cuadrado, pero no pasó mucho tiempo hasta que la influencia de la música local se pudiera ver a través de su música, proceso que coincidió con un refinamiento de varios elementos de su música. Esta es una manera elegante de decir que Arallu han logrado sonar cada vez mejor disco a disco, algo que ya se marcaba con la adición de un baterista humano entre el demo y el primer disco, y esto es algo que continúa con En Olam. Que no se equivoquen: la banda sigue destilando agresividad pura, y cuando se le pinta puede sonar como una locomotora de riffs, pero la adición de instrumentos como el saz y el darbuka a su sonido le terminaron dando un costado más elegante y digerible.

El álbum arranca con “The Center Of The Unknown”, con unos vientos y sonidos ambientales que nos transportan a los terrenos áridos de donde la banda es oriunda, pero no pasa mucho tiempo hasta que las guitarras hacen acto de presencia y nos confirman que la suciedad extrema sigue siendo el estandarte más alto en la batalla de Arallu. Bueh, “suciedad”: como decía antes, la banda cada vez suena mejor, y En Olam logra el equilibrio entre no sonar como grabado en un búnker húmedo y no sonar como Dimmu Borgir. “En Olam”, el tema título, lleva la fusión entre estilos más adelante, con un regusto melódico muy marcado acompañando la avalancha de riffs del grupo. No será “Kashmir”, pero hay una onda épica por momentos.


Canciones como “Devil’s Child” y “Vortex of Emotions” se permiten bajar un cambio e incorporar ritmos más lentos, e incluso en el interludio “Achrit Ha'yamim” (expresión hebrea para hablar acerca del fin de los días) se centran completamente en el costado folclórico de su sonido. Pero Arallu sigue siendo furia más que nada, y ahí están las canciones “Unholy Stone” y “Trial By Slaves” para confirmarlo.

Arallu no llevará adelante la fusión entre ritmos orientales y agresividad metalera de una manera tan avanzada como las bandas anteriormente mencionadas, pero En Olam sigue siendo un trabajo enormemente recomendable para todos aquellos que este interesados en este sonido: los instrumentos locales logran ponernos en escena y transportarnos al centro mismo de algo que es desconocido para muchos, mientras que los riffs paridos por las guitarras de Omri Yagen y Gal Pixel nos recuerdan que los pergaminos metaleros de Arallu siguen siendo algo bien serio. Desde ya, agréguenlo a su lista de pendientes que no se van a arrepentir.



Con tecnología de Blogger.