Dream Theater es una banda que tiene un lazo especial con Chile. Lo dijo el mismo James LaBrie en una de las pocas pausas que tuvo para hablar esta noche, recordando la primera vez que la banda tocó en el país, frente a más de 25 mil personas el año 2005. Ahí se inició un vínculo muy particular que en cada vez que los norteamericanos regresan, se afianza un poquito más. 

Tuvieron que pasar 3 años para que los maestros del progresivo volvieran a pisar territorio
nacional, esta vez en el marco de su ''Distance Over Time World Tour'', con la que además de mostrar su último álbum, venían interpretando de manera íntegra el disco ''Metropolis Pt. 2: Scenes From a Memory'', considerado por muchos quizás como el mejor álbum progresivo de todos los tiempos. Y vaya que la gente lo esperaba con ansias, puesto que más de 15 mil personas se dieron cita en el Movistar Arena desde temprano. 20:13 de la tarde y se apagan las luces por primera vez para dar paso a 'Untethered Angel' con un volumen ensordecedor para las primeras filas y el recinto en general, aunque a veces la claridad se perdía dentro de toda la potencia. La siguiente en sonar fue 'A Nightmare to Remember', que fue coreada por casi todo el Arena, un clásico que sólo tiene diez años de existencia y aún así se convierte en un tema obligado en esta visita. 'Barstool Warrior', 'Fall Into the Light', 'Pale Blue Dot' y la grandiosa 'In The Presence of Enemies Pt.I' fueron las encargadas de armar el primer set de la noche, que luego de un intermedio que se hizo largo a decir verdad, se convirtió en la antesala del plato de fondo...

...'Close your eyes and begin to relax'. Así comenzó todo el éxtasis en un recinto copado hasta las banderas, con esa frase. En una interpretación sin fallas (aunque sí con algunas
improvisaciones), se da paso a las escenas de una memoria 'Regression', 'Overture 1928' y 'Strange Deja Vu' pegadas, tal como siempre quisimos escucharlas. Toda la cancha saltando, gente haciendo air guitars, air drums, air keyboards, cada instrumento caracterizado en más de 15 mil almas donde más de alguno incluso desbordó algunas lágrimas. Cada nota, acorde, verso, coreado con el corazón. 'Through my Words' y 'Fatal Tragedy' (donde Mike Mangini se lució para algunos y para otros 'ensució' la ejecución) fueron las siguientes, de la misma manera que aparecen en el disco. Realmente, emocionó mucho la forma en que se dio todo este show, el calor del público, las ansias de todos los presentes, el juego perfecto de luces, cada cosa fue un plus para que este show fuese uno de los mejores del año.

'Beyond this Life' y 'Through Her Eyes' dieron paso a un LaBrie que agradeció a la gente el haber venido y ofreció sus disculpas por estar enfermo, cosa que la verdad, no se notó mucho, puesto que su calidad vocal, que si bien no es la mejor, es la misma de siempre y a la que nos tiene acostumbrados hace décadas. Con esta pequeña conversación con el público, dio paso a 'Home', con una brillante ejecución para llegar a una de las guindas de la torta: 'Dance of Eternity', ese tremendo instrumental casi imposible de emular para el resto de los seres humanos pero que Dream Theater lo hace de forma tan simple que causa risa. 'One Last Time' y 'The Spirit Carries On' fueron el momento exacto para ponerse emocional, donde varios lloraron con unas canciones llenas de sentimiento y muy bien interpretadas. Es verdad, hemos ocupado mucho estas palabras para hablar del show, pero el solo hecho de tener durante más de una hora la piel erizada con este disco completo, es para que cualquier exageración quede reducida a la más mínima expresión. A fin de cuentas, es Dream Theater. Cerrando el disco la majestuosa 'Finally Free', donde Mike Mangini se puso a tocar cosas de más y varios en el público murmuraban, mientras otros aplaudían su talento en los parches. 'Open your eyes Nicholas' y todos volvemos a la vida después de un viaje sin otro rumbo que hacernos sentir que 20 años, no son nada.

Luego de una pausa de no más de 3 minutos, se dio paso a la última canción de la velada: 'At Wit's End', de su último álbum, donde ya al menos un cuarto de la gente presente en algunos sectores, quienes ya se sentían pagados luego de ''Scenes From a Memory'' completo. Es natural, no todos los días se tiene la oportunidad de escuchar tremendo disco de principio a fin y varios se querían ir con ese sabor de boca, el de terminar justo abriendo los ojos junto a Nicholas. Pero la gran mayoría, esperó el final real, con el quinteto despidiéndose de toda la gente, sacándose fotos y deseando a todos una feliz navidad y, obviamente, diciendo que volverán pronto a compartir con sus fans chilenos. Porque estamos claros, Dream se toma su tiempo en regresar a Sudamérica, pero cada excusa que los hace viajar hasta estos lados, tiene un sabor especial y nos hace recordar que el espíritu siempre continua vigente.





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