El 2015 había sido el año en que los britanicos Bullet For My Valentine visitaron nuestro país por última vez, para ese entonces el motivo de su gira fué la promoción de su disco "Venom" lanzado el mismo año, pero no fué hasta el 2018 en que la agrupación agregaría "Gravity" a su discografía y el cual fue motivo suficiente para volver a pisar suelo nacional, eso si, no sería la única novedad ya que ahora en sus filas cuentan con el baterista Jason Bowld quien ya había trabajado con el vocalista Matt Tuck en Axewound y por otro lado Jamie Mathias ex-Revoker, tomando las riendas en el bajo harían su debut en Latinoamérica.
Bajo la hora pactada, Minerva hacen su aparición en medio de un público que pedía a gritos los primeros acordes de la tarde, el cuarteto nacional abriría la jornada con lo mejor de su álbum "Los ecos del Viento", repertorio que incluyó canciones como"Antihéroe" o "Detrás de la máscara". La conexión con el respetable se dió en la totalidad del show, plasmada con los constantes moshpits haciendo partícipe a quienes poco a poco comenzaban a llenar la discoteque Blondie, cabe mencionar que fue una presentación que no estuvo exenta de las consignas que diariamente presenciamos en Chile, y es que la situación país no quedó al margen el día de hoy, "Este es el momento en que nos podemos sentir bien" expresó el vocalista Oliver García, quien agradeció en todo momento el fuerte vínculo que sea dió en esta pasada. 
El reloj marcaba las 20:30 hrs y una espera de 4 años por su tercera visita llegaba a su fin. Los primeros riffs
estridentes de "Don't Need You" harían estallar el recinto santiaguino junto a una enérgica fanaticada que coreaba el primer track de la última apuesta discográfica de los nacidos en Gales, por si fuera poco el hitazo "Scream Aim Fire" seguido de "Your Betrayal" que se sentirían como un golpe de knock out que no se veía venir pero la respuesta fué inmediata, considerando que son singles pertenecientes a la época más exitosa del conjunto. Luego llegaría el turno de "Piece of Me", segundo corte de "Gravity" el cual en palabras de Matt es uno de los temas que están hechos para ser tocados en vivo, aprovechando la pausa el galés anunciaría que la siguiente canción los haría volver a sus raíces, y cuando se habla de un álbum debut como "The Poison" cualquiera de sus tracks serían capaces de desatar la locura "4 Words (To Choke Upon)" sería la elegida y sí que lo logró con un Jamie incansable en los screams. Continuando su repaso por casi toda la discografía, exigiendo las voces de los fans al máximo "You Want a Battle? (Here's a War)", "Over It" y "Venom" serían entonados a viva voz en cancha mientras ya se podía tantear un inminente regreso al metalcore sin tapujos, y así fué, apenas Matt Tuck junto a Michael Paget dejaron caer el inconfundible riff inicial de "Suffocating Under Words Of Sorrow" la ovación fué instantánea y el recinto se vino abajo.  Era tanta la energía en su momento que dió tiempo para los cánticos de parte de la multitud contra el gobierno de Sebastián Piñera y el infalible "el que no salta es paco".

Las cuerdas por el momento tomarían un pequeño receso, entretanto en escena quedaba Jason Bowld para deslumbrar con toda su persistente destreza en los tambores con un aplaudido solo de batería. Con Bullet For My Valentine devuelta a la acción "The Last Fight" extraído de su álbum "Fever" animaría a los asistentes a corear a todo pulmón, sobre todo ese inolvidable solo a 2 guitarras. Sonando a todo cañón con "No Way Out" se acercarían a la parte final del show, seguido por "Tears don't Fall" un clásico infaltable que posee toda la esencia BFMV que los llevó a ser reconocidos a nivel mundial. Por su parte "Worthless" sonó más potente en vivo que en versión de estudio y sería la encargada de dejar en bandeja de plata al viejo y querido Bullet con uno de los temas más esperados de la tarde "Hand of Blood" gran deuda en las 2 presentaciones anteriores y que hoy al parecer tampoco estaba contemplado para ser interpretado, pero ante las constantes peticiones de la gente lo incluyeron en el set cerrando con broche de oro en conjunto con "Waking The Demon", una combinación brutal y que nuevamente desató la euforia incontrolable del público que disfrutaba cada nota y parecía tener sed de más, pero lamentablemente la jornada llegaba a su fin. Después de una alzar un bandera Chilena en alto y múltiples regalos de uñetas y baquetas, los galeses se despedían de suelo chileno ovacionados.
Un show sólido de parte de Minerva, una brutalidad implacable ante un público que se sintió más cercano y totalmente entregado. Mientras tanto Bullet For My Valentine demuestra que aún arrastra fieles seguidores de este lado del mundo, así como de a poco atrae a otras generaciones.

Crónica por Sebastian Muñoz Cuevas
Fotografías: Antonia Cárdenas Bisso














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