Pasaron dos años y medio para saciar la sed de cerveza que nos evoca Tankard. Un esperado show que prometió thrash, descontrol y alcohol, pagando con creces el tiempo que estuvieron sin venir al país.

A las 19:45 ya sonaban los primeros riff de Old Force, que con su más puro e intenso estilo prendieron la llama de un público sediento de mosh. No había nada que no se pudiera esperar, ya que fue un espectáculo sólido con el respetable expectante a lo que serían los primeros circle pit de una noche llena de energía. La jornada abrió y no pocos se hicieron exentos a motivar a la gente que esperaba la energía de un viernes que prometía. El sonido hizo que el público enloqueciera, no hubo nada más que Old Force y aquellos que se unían a los coros y también al cabecear incesante de una banda que con todo, dio lo mejor de sí.

A las 21:00 aproximadamente, se escucharon los primeros riff de un emblema del thrash old school en Chile, Massive Power y todo el poder de la música que trajeron, provocando una verdadera locura que se desató de un minuto a otro. Nada que decir, una ejecución precisa y concisa en donde el público respondió con lo esperado; mosh, alcohol y una energía que se hizo sentir de principio a fin. Lo mejor, era que el plato de fondo aún no ocurría y los más de 600 fans atestados en la Blondie tenían energía para rato.
Ya a eso de las 21:40 llegó el momento que el público esperaba y la sed no se hizo esperar, con centenares de almas listas para una noche que prometía y cumplió a cabalidad. Dando inicio con 'One Foot in The Grave', tema que le da el título a su último disco que, como siempre y con el ritmo característico de Tankard, encendió la noche y el público respondió como tenía que ser, con
un mosh interminable que animaba a los asistentes y al mismo tiempo los preparaba para uno de los estandartes de Tankard: 'The morning after', donde a pesar de que el sonido no acompañó como todos hubiesen querido, al primer segundo el público reaccionó al ritmo demoledor de la batería. La Blondie se convirtió en una licuadora, todos saltando, corriendo y mosheando. La fiesta estaba desatada, Tankard dándolo todo, y el público vuelto loco. Como era de esperarse, siguieron escupiendo clásicos como uno de los remates de esta noche de viernes: 'Zombie Attack', otro clásico del buen Thrash Metal Alemán.

Luego de un repaso por sus mejores canciones frente a un público enérgico que no estaba dispuesto a parar, Tankard ya había sorprendido con clásicos como 'Metal to Metal', 'Alien' y 'Chemical Invasion'. El show finalizó con lo que sería la guinda de la torta, nada mas ni nada menos que '(Empty) Tankard', marcando así una noche llena de locura, mosh, cerveza y Thrash Metal que definitivamente, será considerada una de las mejores fiestas del verano 2019.

Crónica escrita por Bastian Fernández Aramburu

Fotos por Pedro Ateaga

















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